Xavi Velasco | Consultor

Slow Logistics: devolviendo la naturalidad a la logística

Incluso Amazon, el gigante que creció en parte gracias a su novedoso modelo de negocio, ha sufrido en su cuenta de resultados el hecho de forzar el ciclo logístico para entregar en un tiempo récord. Este modelo rompedor que pone al cliente en el centro de todo es indiscutible que funciona, pero ¿a qué precio? La slow logistics o logística lenta soluciona este y otros problemas.

Es un gran error convertir la velocidad de entrega en dogma. Clic para tuitear

Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

“Just in Time” no quiere decir “lo más rápido posible”

VIL, la plataforma de innovación logística potenciada por el Ministro flamenco de Economía e Innovación Philippe Muyters (Bélgica), comenzó un proyecto innovador en marzo de 2010, dando especial énfasis a la confiabilidad del transporte en vez de la velocidad. Posteriormente, en diciembre de ese mismo año publicaron sus resultados en un libro: Slow Logistics – Concept and Practical Examples. Nada más comenzar del libro habla del gran error que se comete al convertir la velocidad en un dogma.

Además, como comenta este grupo de investigación, hoy en día se le da mucha importancia a la entrega de productos Just in Time. Sin embargo, esta entrega “justo a tiempo” a menudo se equipara con “lo más rápido posible” y esto, además de ser erróneo, casi siempre conlleva altos costos.

Esta práctica muy habitual, no siempre es necesaria. Por ejemplo, en el entorno B2B las mercancías a menudo permanecen intactas durante un tiempo después de la entrega porque todavía hay stock suficiente. Aún y todo, a veces se solicitan con la máxima premura posible por una simple imitación del gigante de Jeff Bezos y sus entregas B2C, aumentando de esta manera el efecto látigo.

Producir lo que se requiere, lo que se necesita y con el mínimo desperdicio posible: eso es el Just in Time. En ningún caso debemos confundir el fabricar o producir de forma limpia y ajustada con la rapidez en la entrega. Clic para tuitear

Producir lo que se requiere, lo que se necesita y con el mínimo desperdicio posible: eso es el Just in Time. En ningún caso debemos confundir el fabricar o producir de forma limpia y ajustada con la rapidez en la entrega.

¿Qué es slow logistics?

Según el VIL, la logística lenta se refiere al conjunto de principios, métodos y procedimientos para planificar, ejecutar y controlar las actividades logísticas dentro de una cadena de suministro considerando una desaceleración de los procesos logísticos, a la vez que se mejora el costo y la ecoeficiencia.

Es decir, se trata de ejecutar el ciclo logístico sin forzar los tiempos, tratando de reducir costos, con procesos de logística ambientalmente racionales, y con un uso eficaz de los recursos.

La logística lenta consite en ejecutar el ciclo logístico sin forzar los tiempos, reduciendo costos y cuidando el medio ambiente. Clic para tuitear

Beneficios de la logística lenta

Empresas como Nike o Rolls Roice son ejemplos de este tipo de logística, y es que los beneficios de la logística lenta son innegables. Los podemos resumir en tres aspectos principales, algunos ya citados anteriormente:

Ahorro considerable en transporte

En primer lugar, uno de los beneficios obtenidos es el ahorro en transporte, que se consigue mejorando la planificación de las entregas. También ayuda en gran medida las optimizaciones de los medios y de los tipos de envío. Además, se evita en todo lo posible el transporte urgente, y se da importancia a la agrupación de envíos.

Beneficios ecológicos

También es un beneficio importante la reducción considerable de emisiones de CO2. Menos viajes, posible uso de modos de transporte respetuosos con el medio ambiente, etc., serían algunos de los motivos. Estaríamos hablando de parte de las bases del Green Logistics.

Beneficios sociales

Por último, la logística lenta genera un impacto positivo en la congestión del tráfico: tiempos de espera más largos, opciones abiertas para entregas fuera de las horas pico, así como uso complementario de modos alternativos de transporte.

Conclusión

Se tarda menos en recibir en casa un producto comprado por internet, que lo que tarda una farmacia en recibir el suministro de sus medicamentos. Por inercia, estamos enfocando de forma general cualquier envío como urgente, lo que pierde cualquier sentido a la vez que estamos creando una sociedad más acelerada de lo que podemos asumir.

Creo que deberíamos poner fin a esta locura y apostar por una logística más racional, por supuesto con un ciclo sin demoras, pero ajustado a las necesidades reales y sin descuidar el medio ambiente.

No por ello el servicio de entrega final dejará de ser importante, al contrario. La logística lenta ofrecería la posibilidad de trabajar la última milla mejor permitiendo a las empresas de transporte aplicar estrategias con las que diferenciarse de la competencia.

Algo a solventar sería la reeducación del usuario, ya habituado a la tan adictiva inmediatez de las cosas, pero todo se andará.


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