El perfil del nuevo logístico

Desde los inicios de la humanidad, el trabajo en sociedad siempre ha requerido tareas que perfectamente pueden estar englobadas dentro de lo que hoy en día conocemos como logística. De hecho, incluso la colaboración se puede ver en el reino animal, creando excelentes cadenas logísticas y de suministro en sus sociedades: por ejemplo las abejas o las hormigas, un claro ejemplo de organización de manual.

Pero, ¿qué características debe tener un buen profesional de la logística hoy en día? Las desgranamos a continuación.

Todos los caminos llevan a… la logística

A diferencia de otras carreras profesionales, a la logística se puede llegar a ser profesional de muchas maneras diferentes.

Puestos operativos

Muchos son los que empiezan en el mundo laboral como mozo de almacén, carretilleros, administrativos, operarios de tráfico, o técnicos de logística. A veces este tipo de empleos sirve a los jóvenes como complemento a los estudios o para iniciarse directamente en el mundo laboral, al no requerir experiencia previa en muchas ocasiones.

Este tipo de trabajadores obtienen una visión muy ejecutiva de la cadena, y están muy centradas en el logro de una productividad prácticamente diaria, especializada en tareas para realizar a corto plazo.

Su punto fuerte es que conocen de primera mano la operativa logística, y su funcionamiento real y efectivo. Su debilidad: la ignorancia de lo que hay aguas arriba en la cadena.

Puestos estratégicos y de gestión

Por el lado contrario, a la logística también se puede llegar tras una carrera, sin importar en ocasiones la disciplina, completándolo con un master o MBA. Estos empleados suelen acceder a puestos más estratégicos y de responsabilidad, cobrando lógicamente salarios más elevados.

Su fortaleza es conocer buena parte de la cadena de suministro y tener una visión global de la misma, lo que permite planificar mejor las estrategias de mejora y optimización empresarial. Su punto flaco recae en el -muchas veces más de las que debiera- desconocimiento de la parte operativa de la cadena, de sus problemas y funcionamiento real.

¿Son agua y aceite?

Para nada. Hoy en día, cada vez más la parte estratégica y de gestión informa a la parte operativa del por qué de sus tareas, viendo a su vez y escuchando de primera mano los problemas del otro lado para trabajar sobre una base sólida de conocimiento.

Además, se suele tener fácil acceso a dicho conocimiento y a la información de las funciones y tareas que se realizan en cada departamento. Esto posibilita y favorece la movilidad entre los puestos de trabajo dentro de la cadena logística, al conocer lo que hay más allá y no convertir los departamentos en cajas negras.

El buen profesional de la logística debe conocer en líneas generales la cadena de suministro, y en qué punto se sitúa su función.

¿Qué estudios hay que tener para ser logístico?

Todos y ninguno

¿Cómo? Me explico.

Aunque para tener puestos de responsabilidad directiva -salvo en casos excepcionales- es necesario un diploma universitario o master/MBA, para el desarrollo de carrera profesional en logística prima el conocimiento y la experiencia por encima de los títulos. Esto permite un crecimiento laboral y la posibilidad de acceder a puestos de responsabilidad creciendo verticalmente dentro de la estructura de la empresa.

Pero para obtener ese conocimiento hay que estudiar, aprender de cualquiera de las fuentes de información existentes, bien sean gratuitas o de pago, como cursos, artículos, noticias, etc. Y lo más importante: aplicar ese conocimiento en tu día a día para demostrarlo y reforzarlo.

Primero hay que conocer la cadena

Este es un punto básico y marca la casilla de salida de cualquiera que desee ser un profesional de la logística. Es primordial entender qué es la logística y la cadena de suministro, qué departamentos participan y cuáles son sus funciones, los procesos más habituales, e incluso algo de jerga logística.

A la larga, y enlazando con el siguiente punto, a medida que se conoce más acerca de la logística y la cadena de suministro, uno se da cuenta de qué parte de la logística le atrae más.

Elige tu área, especialízate, y no dejes de aprender

El hecho de poder acceder sin estudios a la logística, abre un mundo por delante del que quiera desarrollarse en este campo profesional, y aunque es bueno conocer su funcionamiento general, hay que especializarse.

La cadena de suministro es muy amplia, y una vez dentro es bueno concretar el área al que dedicarse: transporte, compras, almacén, calidad, administración, recursos humanos, etc. Una vez elegida, no dejes de informarte y aprender sus particularidades: marcará la diferencia entre un buen profesional que conoce su trabajo, y uno mediocre falto de recursos para resolver situaciones en el día a día relacionadas con esta disciplina.

¿Qué conocimientos debe tener un buen logístico?

Tecnología, por encima de todo

La gestión logística está completamente informatizada, los pedidos se preparan con terminales de radio frecuencia, y el comercio electrónico está a la orden del día.

En este contexto, es necesario estar actualizado en cuanto a las novedades tecnológicas se refiere. La llamada Industria 4.0, o cuarta revolución industrial, se basa precisamente en poner al servicio de la industria esta tecnología. La inteligencia artificial, el uso de drones, el control RFID, sistemas de gestión empresarial avanzados, o de predicción basados en el Big Data, son algunos de los ejemplos del nivel tecnológico que la industria -y por tanto también la logística-, que obligan al logístico a actualizarse, ya no solo para sacar mejor partido de su trabajo, sino ya incluso para poder desarrollar sus tareas con una mínima normalidad.

El ecommerce, pieza fundamental en la logística

El logístico actual debe conocer cuáles son los procesos detrás de una compra online, tanto del lado del comprador como del vendedor, y cómo afecta a la logística cada una de sus acciones (pedidos, devoluciones, campañas de marketing, etc.).

El comprender como funciona, por ejemplo, una campaña de marketing, ayudará a poder mejorar la comunicación con los departamentos comerciales, y de este modo colaborar en el éxito de dichas campañas para no verse desbordado en el momento de mayor demanda de producto.

La búsqueda de la optimización de los procesos logísticos, viene dado en gran medida por la demanda del mercado, de los clientes a la hora de adquirir productos vía web, y no solo de clientes particulares, sino también de empresas.

Herramientas ofimáticas: el Excel es el rey

Aprender SAP o cualquier ERP está muy bien, y es muy necesario. Pero cualquier dato que se aloje en sus bases de datos, normalmente se exporta a una hoja de cálculo tipo Excel (Google Sheets, Libre Office, Numbers, etc.) para poder trabajarlo: cuadrantes horarios y gestión de personal, productividades, informes financieros, e incluso la facturación (nada recomendable hacerlo fuera de los sistemas dedicados a ello).

Por ese motivo, es fundamental tener un nivel medio o avanzado de Excel que nos permita trabajar con los datos de manera ágil, para crear gráficos, tablas dinámicas e informes que nos faciliten la vida. De nada sirve tener extensos archivos con centenares de líneas, por el mero hecho de acumular información sin ninguna finalidad.

El Excel y otras hojas de cálculo han de servir para automatizar tareas o para visualizar datos de una forma rápida y eficiente, haciendo más fácil nuestro trabajo y ayudando en la gestión diaria y en la toma de decisiones.

El logístico que adquiera destreza en el manejo de los datos está en clara ventaja competitiva respecto a otros profesionales de su área.

Ortografía y gramática básica

En el día a día el logístico, como cualquier otro profesional, tiene contacto muy frecuente con clientes y proveedores a través del correo electrónico, y la imagen que se da es muy importante. No hay que olvidar que cuando se escribe, se hace en nombre de la empresa.

Por esa razón, sea cual sea la categoría profesional de quien redacta, debería tener unos mínimos cuidados en su ortografía y gramática. No es nada difícil controlarlo, ya que activando o instalando un corrector en nuestro gestor de correo, se soluciona.

Idiomas

Salvo para puestos concretos, no es necesario saber muchos idiomas, pero sí recomendable por lo menos saber algo de inglés. En el mundo de la logística y el transporte, es necesario saber comunicarse mínimamente en este idioma.

Conclusión

El perfil del nuevo logístico implica la profesionalización de los puestos de trabajo, el abandono de la falsa idea de que trabajar en logística significa no servir para nada más.

El logístico actual, para desarrollar su puesto de trabajo necesariamente debe tener unos conocimientos mínimos, debe especializarse, y no perder de vista en ningún momento los avances tecnológicos.

La logística es una profesión de futuro, y debido al auge del comercio electrónico se requieren cada vez profesionales mejor preparados.

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